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Cuando tienes varias deudas, el primer paso es dejar de pensar en ellas como un conjunto desordenado. Ponlas en una lista con saldo pendiente, cuota, tipo de interés y fecha de pago.
Con esa información puedes decidir qué estrategia utilizar y cuánto dinero adicional puedes destinar sin dejar de cubrir tus gastos esenciales.
En esta guía
Haz una fotografía de tus deudas
Anota saldo pendiente, cuota mínima, tipo de interés y fecha de vencimiento.
Incluye tarjetas, préstamos y otras obligaciones financieras.
Paga los mínimos a tiempo
Los pagos mínimos ayudan a evitar retrasos mientras concentras el esfuerzo adicional en una deuda.
Comprueba siempre las condiciones específicas de cada contrato.
Elige una prioridad
La estrategia avalancha prioriza la deuda con mayor interés, mientras la bola de nieve prioriza el saldo más pequeño.
Ambas pueden ser útiles; lo importante es mantener la constancia y evitar generar nueva deuda.
Automatiza y revisa
Programa pagos cuando sea posible y revisa el saldo cada mes.
Cada deuda liquidada libera dinero para acelerar la siguiente.
Una lista que se convierte en un calendario
Ejemplo educativo: tienes una tarjeta con saldo de 900 €, un préstamo con 2.400 € pendientes y una compra aplazada de 300 €. Sus cuotas del mes son 60 €, 120 € y 30 €: debes prever 210 € antes de cualquier pago extra. Si tu capacidad total es de 260 €, el importe adicional disponible es de 50 €, no de 260 €.
Si buscas reducir el coste y las demás condiciones son equivalentes, compara qué deuda tiene el coste marginal más alto; si buscas cerrar un saldo pequeño, la compra de 300 € sería la primera candidata. Antes de amortizar, comprueba posibles costes por pago anticipado y que no existan atrasos urgentes o consecuencias distintas por incumplimiento.
Añade una columna para la fecha de cargo y otra para confirmar el pago. Después de cada extracto, sustituye el saldo estimado por el real. Intereses, gastos y nuevas compras pueden hacer que la resta simple no coincida con lo que debes.
Cuando liquides una deuda, no cuentes automáticamente con reutilizar toda su cuota: revisa primero si han cambiado ingresos o gastos básicos. Un plan útil también debe poder reducirse durante un mes difícil sin ocultar la situación ni generar nueva deuda para sostenerlo.
Una duda frecuente
¿Qué hago si no llego a todas las cuotas?
El plan debe reflejarlo, no inventar un excedente. Identifica vencimientos y consecuencias, contacta con las entidades cuanto antes y busca orientación cualificada sobre tu situación. No contrates otro crédito sin comparar el coste total y las condiciones nuevas.
Fuentes y referencias
Esta guía es contenido educativo general. Para contrastar conceptos y ampliar información, consulta también estas fuentes institucionales:
Los importes de los ejemplos son supuestos didácticos, no ofertas comerciales ni estadísticas actuales. Los cálculos se muestran para que puedas reproducirlos con tus propios datos.
Las fuentes se ofrecen para ampliar información; la guía no constituye asesoramiento financiero personalizado.